El café imposible
Enrique
Mexico
Melanie
Argentina
Tomás era de Chicago y acababa de mudarse a Madrid para enseñar inglés. Su primer objetivo en la ciudad era simple: tomar un buen café con leche. Sin embargo, no sabía que pedir un café en España era una ciencia complicada.
El primer día, entró con mucha confianza a un bar de barrio. El lugar era ruidoso, lleno de personas mayores que hablaban muy rápido. El camarero, un hombre con bigote, estaba limpiando la barra con un trapo.
—¿Qué te pongo, chico? —preguntó el camarero sin mirarlo.
—Un café, por favor —respondió Tomás en su mejor español.
El camarero dejó de limpiar y lo miró fijamente.
—¿Solo, cortado, con leche, manchado, bombón, con hielo, descafeinado de máquina o de sobre? —preguntó muy rápido.
Tomás parpadeó, confundido. Solo entendió las palabras "leche" y "máquina".
—Eh... un café normal. Caliente —dijo Tomás, nervioso.
El camarero suspiró profundamente y gritó hacia la cocina:
—¡Un manchado templado para el rubio!
Tomás se sentó en una silla de madera. Mientras esperaba, miraba a la gente. Todos estaban tirando servilletas usadas al suelo. En Chicago, eso era impensable, pero aquí parecía normal.
—Aquí tienes —dijo el camarero, dejando un vaso pequeño de cristal frente a él.
Tomás miró el vaso. Tenía mucha leche y casi nada de café.
—Disculpe —dijo Tomás—, creo que hay un error. Yo quería más café y menos leche.
—Ah, tú querías un cortado largo de café —respondió el hombre cruzando los brazos—. Haberlo dicho antes, chaval.
Tomás asintió lentamente, aunque no entendió la diferencia. Bebió el líquido de un solo trago. Estaba tibio.
—Estaba delicioso —mintió Tomás, dejando unas monedas en la barra—. Hasta luego.
Salió a la calle soleada de Madrid. El café no le dio energía, pero al menos aprendió una lección: mañana, pediría té.
Comprehension check
1¿Qué problema tuvo Tomás en el bar?
2¿Qué le sirvió el camarero finalmente?
3¿Qué decidió pedir Tomás al día siguiente?
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