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B1 - Intermediate past tense (preterite) past tense (imperfect) conditional subjunctive food family health

La dieta revolucionaria

M

Enrique

Mexico

Coming Soon!

Melanie

Argentina

Coming Soon!
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Después del desastre del "Despertador Motivacional", Arturo decidió que su próximo invento debía ser más práctico. Quería ayudar a la humanidad, o al menos, a él mismo. Últimamente, sus pantalones le quedaban un poco estrechos y sentía que necesitaba hacer un cambio. Pero Arturo odiaba hacer ejercicio y le encantaba comer. Su solución, por supuesto, no fue ir al gimnasio o comer verduras. Su solución fue inventar algo.

Pasó tres semanas encerrado en su garaje. Elena estaba preocupada, no por lo que él estuviera haciendo, sino porque había gastado casi cien euros en espejos de diferentes tamaños.

El viernes por la noche, Arturo finalmente salió. Llevaba gafas de sol, aunque era de noche, y caminaba con una confianza que no había tenido en meses.

—Elena, te presento la solución al problema del peso en el mundo —dijo, quitándose las gafas con lentitud dramática.

Elena dejó su libro. Ya estaba resignada.

—¿Qué has hecho esta vez, Arturo? ¿Un tenedor que te da descargas eléctricas si comes pastel?

—¡Por favor! Eso sería cruel —respondió él—. He creado «Las Gafas de la Saciedad Visual».

Le entregó unas gafas gruesas y extrañas. Tenían lentes que parecían aumentar todo lo que mirabas.

—Póntelas —insistió Arturo.

Elena suspiró y se puso las gafas. De repente, la pequeña galleta que tenía en un plato frente a ella parecía una pizza entera. El vaso de agua parecía un océano.

—Me mareo un poco —dijo ella, quitándoselas rápidamente—. ¿Para qué sirve esto?

—¡Es psicología pura! —exclamó Arturo—. Quería que el cerebro creyera que estás comiendo mucha comida. Si la porción parece enorme, te llenas antes. Te pones las gafas, miras tu pequeño trozo de carne, y tu cerebro piensa: «¡Qué banquete! ».... Elena lo miró, analizando la situación.

—No creo que eso funcione, Arturo. El estómago no tiene ojos.

—¡Ojalá tuvieras fe en mí! Lo probé hoy en el almuerzo. Me comí media manzana y me sentí como si hubiera comido un pavo entero.

Esa noche, decidieron pedir pizza. Arturo insistió en usar sus gafas nuevas. Se sentó a la mesa, se puso el invento, y miró su trozo de pizza.

—¡Increíble! —dijo—. ¡Parece que tengo una pizza familiar solo para mí!

Elena lo observó en silencio. Arturo empezó a comer. El problema era que, con las gafas puestas, no tenía percepción de la profundidad. El primer bocado que intentó dar no fue a la pizza, sino a su propia mano.

—¡Ay! —gritó.

Después de varios intentos fallidos y de ensuciarse la camisa con salsa de tomate, Arturo se quitó las gafas, frustrado.

—Quizás necesite un pequeño ajuste —murmuró, mirando su trozo de pizza, que ahora le parecía muy pequeño y triste.

—Espero que te des cuenta de una cosa —dijo Elena, dándole una servilleta.

—¿Qué cosa?

—Que la única forma de perder peso es dejando de comer pizza todos los viernes.

Arturo suspiró, tomó otro trozo de pizza y dijo:

—Para que veas que te escucho, empezaré la dieta el lunes. Pero comeré este trozo sin gafas.

Comprehension check

1¿Cómo funcionaban las 'Gafas de la Saciedad Visual'?

2¿Qué problema tuvo Arturo al intentar comer pizza con las gafas?

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