las
#11the (fem. pl.)
Diego toca la mesa con las manos y Clara lo mira.
Son las nueve y tiene que ir…
…la galleta y le da las gracias.
Juan mira el reloj: son las ocho de la mañana y…
Son las dos y el bus llega…
…y el bus llega a las dos.
…está en la parada y las puertas se cierran.
Toma las tres cosas y va a…
Mira su reloj: son las tres de la tarde y…
Tus ojos son como las estrellas.
Suena en todas las computadoras.
A las dos de la tarde, la…
Son las dos menos cinco.
Carlos y Elena apagan las luces de la oficina.
Aquí las cartas llegan, pero no salen.
…sopa y también le encantan las flores.
…a casa, mi madre corta las verduras y yo lavo la…
…necesita una tarjeta para usar las salas, así que se acerca.
Tiene los ojos abiertos y las manos pequeñas.
El bebé, Nilo, mueve las piernas y mira la luz…
…pone una vela cerca de las flores.
Itzel come despacio y mira las luces.
Lina mira las gafas y pregunta con cuidado:…
Lina se pone las gafas y guarda su teléfono…
Lina se acerca y levanta las manos.
Lina observa a las personas: algunas ayudan, otras descansan,…
Con las fotos, hace algo diferente: las…
…las fotos, hace algo diferente: las mira, sonríe, y las pone…
…diferente: las mira, sonríe, y las pone en el móvil.
Marco pone las monedas y la máquina empieza.
…llegar antes de que todas las máquinas estén ocupadas.
…están de pie frente a las máquinas.
Cuando el ruido de las máquinas baja, él respira.
Mira: las palabras son bonitas, pero no…
…casa es un desastre y las maletas no están listas.
Hay muchos turistas en las calles.
Lucía tiene las maletas de la familia.
…números de los trenes y las vías.
Él esquiva a las personas.
Él camina por las montañas y por los ríos.
Las estrellas son muy bonitas.
La alarma suena a las siete de la mañana.
Ella observa a las personas.
A las nueve en punto, los estudiantes…
Hay miles de personas en las calles.
Sandro come con las manos, igual que la familia.
En ese momento, suenan las trompetas.
Las piedras son gigantescas.
…a su mamá a guardar las cosas en la manta.
…y le duelen un poco las piernas, pero está muy contento.
Se cae en las flores.
Tengo alergia a las flores.
A él le gustan las situaciones peligrosas.
…hay números al lado de las palabras: 2, 1, 3.
Son las coordenadas del robo.
…lista es muy peligrosa en las manos incorrectas.
Son las dos de la mañana.
Abre a las ocho, barre la entrada, sube…
Lleva una sudadera gris, las zapatillas viejas y una gorra…
Apoya las manos en las rodillas y…
A las cinco ya está sentado en…
…en el gemelo al subir las escaleras con una rueda al…
Nota las miradas.
Las semanas pasan.
…veces termina enfadado porque siente las piernas vacías.
Algunos son mayores que en las carreras anteriores.
…la puerta de Rodrigo a las seis de la tarde con…
A las ocho llegaron los cuatro amigos.
Olió el aire, miró las ollas y asintió muy lentamente.
…tampoco era muy bueno haciendo las cosas solo.
Eran las diez de la mañana.
A las diez y cuarto, don Ramiro…
Las piezas eran más de las…
…Ramiro empezó el fuego a las once de la mañana, porque…
…la carne estuvo lista a las dos.
…estaba muy cansado, pero finalmente las empanadas estaban listas para ir…
Las puso en una bandeja grande…
…dio la vuelta para lavar las manos.
Las máquinas no comen calcetines.
Siempre estaba corriendo por las calles estrechas, con un café…
Solo entendió las palabras "leche" y "máquina".
Comía a las tres de la tarde, dormía…
Chocaron las frentes con un ruido sordo.
…nos damos dos besos en las mejillas.
…era dominar el arte de las tapas.
Las calles estrechas estaban llenas de…
Tomás miró las aceitunas.
—Las dos cosas pueden ser verdad…
…ahora vio algo metálico entre las plantas.
…la grieta del objeto, y las luces azules se encendieron con…
…impresión de que quería darles las gracias, aunque no decía palabras.
El hombre riega las plantas, barre la entrada y…
Y yo hablo con las patatas.
—Mateo, cariño, a veces las personas mayores hablan solas.
…uses la cocina después de las diez.
…turistas corrieron, los camareros recogieron las sillas y la señora de…
…sillas y la señora de las castañas tapó su puesto con…
…el sonido subía bien entre las paredes.
Teobaldo levantó las manos.
Teobaldo puso las monedas sobre la mesa y…
…papeles, servilletas y casi también las ideas de la cabeza.
…magdalena, si bajas antes de las nueve.
Después de las nueve, a veces queda solo…
Las dos tienen setenta y dos…
…el reloj y dice: —Son las once.
Las dos caminan lentamente hacia el…
Ve el inicio del desierto, las montañas lejanas y el cielo…
…sol se pone detrás de las rocas.
…y mira el reloj: son las (7:15).
El viento se mete por las ventanas.
…la cruz roja, el desierto, las montañas y… nada más.
…los días se levanta a las siete y media, toma un…
…reloj de la parada marca las 8:12.
Son las 8:27.
“¿Este es el grupo de las diez?” pregunta Vicente.
“No, es el de las diez y cuarto”, responde el…
Se confunde con las señales.
Cuando termina, ya son las siete y media.
El humo de las sartenes, el vino, el queso…
Vicente camina despacio, mirando las barras.
Ayer trabajó hasta las nueve.
Llega al pueblo alrededor de las tres de la tarde.
…muchos jóvenes se van a las ciudades.” Esa noche, Vicente dormirá…
Cada mañana llega a las 7:30 con una taza de…
Germán cruza las manos sobre el pecho.
Quiere hacer las cosas bien, pero hoy todo…
—Mañana a las seis, ¿te viene bien?
…Malasaña tenía buena pinta en las fotos.
…trabajadores." Germán llegó puntual a las seis de la tarde.
Germán bajó las escaleras pensando que todo el…
Germán había mirado las fotos cinco veces.
…abría los brazos podría tocar las dos paredes al mismo tiempo.
Era las siete y media de la…
A las once de la noche, Valentina…
…en verse el jueves a las seis de la tarde en…
A las seis y diez, Tomás llegó.
…de lo que parecía en las fotos y llevaba una bolsa…
Las ordenó sobre la mesa, de…
Ernesto se lavó las manos con agua "fría" que…
…Marisol volvió del trabajo a las siete, encontró a su padre…
…llegó al nuevo trabajo a las ocho menos cuarto.
Pero a las once de la mañana, Ernesto…
Pero a las dos de la tarde, cuando…
…usaba siempre, y salió a las nueve y cuarto.
Llegó a casa a las once y cuarto.
—Ernesto puso las cosas sobre la mesa de…
…porque había aprendido que con las palabras adecuadas, cualquier cosa sonaba…
…sea exactamente lo que buscan las empresas —dijo Camila, eligiendo sus…
—Las empresas buscan personalidad.
…en el fondo del armario— las patatas fritas que le quedaban…
…que se llamaba Rocío, y las cosas no iban bien.
…explicó a Félix cómo funcionaban las relaciones, qué errores había cometido…
—Las recetas evolucionan, Pilar.
…—dijo Carmen aquel jueves, ajustándose las gafas—.
…era mejor que Madrid para las vacaciones.
Nunca cocino las recetas, pero me gusta leerlas.
Tenía pocas hojas, y las que tenía, eran amarillas y…
Javier estaba limpiando las hojas del ficus con una…
Las plantas no te miraban mal…
…escape de los números y las hojas de cálculo.
A las seis de la mañana no…
—Arturo, si escucho eso a las seis de la mañana, te…
…en el mundo —dijo, quitándose las gafas con lentitud dramática.
He creado «Las Gafas de la Saciedad Visual».
Elena suspiró y se puso las gafas.
…años, una memoria perfecta para las ofensas y una capacidad extraordinaria…
…excusa de grabar "contenido para las redes sociales".
—repitió Consuelo, secándose las manos en el delantal con…
…con que, si clasificaba bien las cosas, también podría clasificar su…
El avión aterrizó a las dos de la tarde y…
Comía las últimas letras de las palabras.
Comía las últimas letras de las palabras.
Las calles eran estrechas y los…
…los tacos de canasta a las siete de la mañana, en…
…Salamanca la gente cenaba a las nueve de la noche, que…
A las once de la mañana ya…
A las dos hacemos una parada larga…
A las seis de la mañana, Rodrigo…
"Los satélites no conocen las carreteras de Oaxaca como yo",…
…empezaba a bajar cuando aparecieron las primeras luces de Oaxaca en…
…Nuria llegó al bar a las siete menos cuarto.
Había olvidado las llaves en casa la noche…
…cerveza y a fritos desde las nueve de la mañana.
…persona esa misma tarde, a las cinco, cuando el bar estaba…
Pero sí.* Apagó las luces del bar, echó la…
Mañana habría que abrir a las siete.
A las ocho y media, el bar…
A las nueve menos cuarto llegó una…
A las nueve y diez, el bar…
Eran las once y cuarto cuando Rocío…
…estaba en una rotonda a las afueras de Salamanca.
Hacia las dos, mientras Fermín limpiaba el…
Eran casi las dos de la mañana.
Manolo venía todas las noches.
…no podía dormir antes de las cuatro.
—preguntó Rocío, soplándose las manos.
…cogió tres barritas de chocolate, las puso en el mostrador, y…
Luego pagó las tres barritas y se fue…